Mitos sobre las plataformas vibratorias oscilantes

Mitos sobre las plataformas vibratorias oscilantes 1

Son muchos los que buscan atemorizar a los consumidores suplicándoles que no compren una plataforma vibratoria oscilante o pivotal. En general, se trata de intentos desesperados de gente que vende plataformas de movimiento vertical por impedir que los clientes de que elijan a alguno de sus competidores. Los argumentos que esgrimen pretenden infundir un miedo injustificado sobre la tecnología pivotal, y por eso deben ser refutados.

Afirmación 1. “El movimiento oscilante causa fuerzas de cizalla negativas sobre las articulaciones”


Las fuerzas de cizalla son algo habitual en las articulaciones inferiores. Sólo cuando estas fuerzas se vuelven excesivas (ya sea en su intensidad o en su ángulo) es cuando empiezan a resultar peligrosas. Hasta ese punto, puede decirse que son incluso beneficiosas para la salud de las articulaciones, ya que proveen un estímulo mecánico al cartílago y los ligamentos, además de ayudar a bombear el líquido sinovial que nutre y lubrica las articulaciones.
Como una plataforma oscilante se mueve como un balancín y crea una combinación de fuerzas verticales y horizontales en el cuerpo, el volumen de fuerzas que ocurre a nivel horizontal es mínimo. Por lo tanto, el impacto horizontal de una plataforma oscilante no es más peligroso que el de una caminata. ¿Imaginas que alguien pueda decir que caminar es peligroso? ¡Así de ridícula es esta afirmación!

Afirmación 2. “Los niveles de aceleración elevados son peligrosos”


Esta aterradora afirmación sería cierta si estuviéramos hechos de madera. Pero la realidad es que estamos hechos de una increíble matriz de tejido conectivo sostenida por el esqueleto. Por eso, las fuerzas debidas a niveles altos de aceleración son absorbidas por nuestro cuerpo de una manera extremadamente segura.
¿Necesitas algo más convincente? Echa un vistazo a las investigaciones. Desde hace más de 15 años, la mayoría de los estudios (especialmente, aquellos relacionados con niños, ancianos, lesions medulares y otras limitaciones físicas) se realizan con la plataforma Galileo, que ofrece una de las mayores aceleraciones del mercado. Si algún hueso se hubiese roto en esos experimentos, nos habríamos enterado.  Lo irónico del caso es que estas plataformas son construidas, justamente, para incrementar la densidad ósea.

Afirmación 3. “Las plataformas oscilantes sólo sirven para propósitos terapéuticos”


La mayoría de las investigaciones sobre la influencia de las plataformas vibratorias sobre la fuerza y la energía musculares (cualidades más relacionadas con el desempeño deportivo que con fines terapéuticos) se realizaron sobre Galileo, una plataforma oscilante.

Afirmación 4. “Las plataformas lineales son mejores para mejorar el sistema linfático. Las oscilantes no sirven para esto”.


El sistema linfático consiste en una serie de vasos con válvulas de una sola vía. A medida que nuestros músculos se contraen y se relajan cuando nos movemos, el fluido linfático se mueve entre dichos vasos. Por lo tanto, para mover la linfa es necesario realizar contracciones musculares. Cualquier plataforma, bien utilizada, generará contracciones musculares a lo largo de todo el cuerpo. Por lo tanto, este efecto puede obtenerse tanto con una plataforma lineal como con una oscilante.

Afirmación 5. “Las frecuencias más altas son mejores, porque implican más contracciones musculares”.


A simple vista, parece obvio: si puedo contraerme a 45x en lugar de a 25x, esto equivale a 120 contracciones musculares más por minuto. ¡Perderé todo el peso que me sobra!
Pensemos un segundo y tratemos de entender lo que sabemos actualmente sobre el sistema nervioso central. Los mecanismos a través de los cuales funciona el entrenamiento vibratorio involucran el “reflejo de estiramiento”. Este mecanismo involuntario a través del cual la plataforma rápidamente estira y contrae nuestros músculos (el mismo que se activa cuando el doctor golpea tu rodilla con un martillo) requiere de entre 40 y 50 milisegundos para ocurrir.
Siendo así, el reflejo sólo puede “mantenerse” con la plataforma moviéndose entre 20 y 25 hz. Cualquier cosa que suceda después será accesoria y no creará ningún tipo de actividad muscular. Obviamente, esto es una generalización y no debe tomarse al pie de la letra, pero hasta ahora no existe evidencia científica de que los músculos puedan responder reflexivamente a 45 Hz.

Afirmación 6. “Las plataformas oscilantes emiten campos electromagnéticos peligrosos (EMFs)”


Si bien es probable que la exposición prolongada a EMFs pueda causar ciertos riesgos a la salud, no hay evidencias concretas de qué nivel de exposición debe considerarse perjudicial. Entre ordenadores, teléfonos móviles, wifi, etc., es poco probable que una breve sesión de plataforma vibratoria pueda generar algún tipo de daño adicional.

Afirmación 7. “Usar bajas frecuencias en plataformas vibratorias son peligrosas para los órganos internos”


La mayoría de los sitios de Internet que difunden esta idea difieren mucho en cuanto a la supuesta frecuencia de movimiento de los órganos internos. Una vez más, no hay evidencia que respalde esta afirmación.